lunes, 3 de octubre de 2011

De reparto y otras historias

Con la marcha de uno de los compañeros toca pensar en la reasignación de establecimientos ya que es harto improbable que cubran esa plaza en tanto en cuanto siga esta situación económica… con lo cual, ya la damos por prácticamente amortizada.

Como siempre los repartos no son a gusto de nadie. Que si yo no he hecho nunca bodegas, que a mí no me pongas una carnicería más, que eso está muy lejos, que nunca he ido por esa zona y no la conozco…

Es un follón y no se llega a un acuerdo que satisfaga a nadie. Aunque como siempre, los que menos se quejan son los que más curran y no por eso se van a llevar más reparto.

No será por opciones, desde no asignar establecimientos a nadie y establecer una programación semanal que se reparta entre todos a asignar establecimientos en lotes a sorteo, pasando por el pito pito a reestructurar por completo la distribución del censo. El problema de la primera opción es la falta de seguimiento de actuaciones y el no entender lo que el inspector anterior ha querido indicar y lo principal, la falta de un criterio homogéneo en la hora de inspeccionar… y eso que algunos parecemos cortados por el mismo patrón…

Nada, que una mierda y un follón y al final que lo que la jefa mindundi diga… pues nada, seguiremos con los pensamientos y jugando al reparto y que se queje el que quiera… Y toquemos madera para que no tengamos que repartirnos el curro del último interino que nos queda, que entonces las rutas de coche van a ser maratonianas.

Cambiando de tema, pero no menos escabroso… yo pensaba que la gente tenía más que asumido que los suelos de un bar, sobretodo la zona de la barra y la cocina se limpiaban a diario… aunque haya alguna papelera en la barra, siempre hay papeles de azucarillos por el suelo, alguna servilleta, migas del bocata, huesos de aceitunas… vale, no se ven colillas pero el suelo, sobretodo tras las cañas desde luego limpio no se ve. Y lo mismo en una cocina, que si algo que escurre, que si restos de migas, que si ahora se pisa algo mojado y quedan manchurrones negros…

Lo habitual es ver que tanto la zona de barra y mesas como la cocina se barren y friegan al menos una vez al día cuando no son dos y tres veces… ya… lo habitual y deseable… ja-ja-ja… Como si hablara en algún idioma extraterrestre, ¿todos los días? si está limpio… pero lo que tú digas (y estamos hablando de un bar con servicio de comidas y cenas integrado en una de las pocas industrias grandes que quedan por aquí, con turno de noche incluido)… Y se pone con un mocho de fregona renegrido a extender un agua sucia de fregar sin haber pasado un cepillo antes, dispersando los tropezones del suelo a lo largo y ancho del local. Pasmadita me he…

miércoles, 28 de septiembre de 2011

De investigación diarreica

Como siempre somos los últimos en enterarnos… Llaman al móvil y es el jefe de sección que me cuenta que extraoficialmente parece que hay una intoxicación alimentaria entre los asistentes a un banquete y que la causante parece ser una salmonella tal como han encontrado en unos coprocultivos de las personas ingresadas en el hospital. Supuestamente es en un salón de bodas que inspeccioné hace quince días. Lo alucinante es que hace diez días del banquete… y a estas alturas ¿qué puedo encontrar?

La cocina limpia, no perfecta pero sin restos antiguos, sin desperfectos donde formarse biofilms y para colmo deficiencias detectadas en la inspección de hace dos semanas las han reparado.

Comidas testigo… pues las de cuatro días para atrás… todas identificadas, fechadas y organizadas en un armario congelador que únicamente se utiliza para este fin. ¿Guardaron las del banquete? Supongo que sí pero ya las tiraron hace seis días y viendo que en la inspección anterior mantenían el mismo sistema no tengo por qué pensar que no. De hecho tienen un registro del menú, que me fotocopian.

Inspección a modo de interrogatorio: a la pregunta de cuántos comensales me contesta que x. Preguntado al titular del establecimiento sobre la preparación de los platos del menú y su momento de preparación en relación con el servicio del banquete nos indica que y bla, y bla y bla y bla…

Nada, que salvo la pasta de croquetas que hacen un par de días antes, lo demás se prepara con pocas horas y además todo sufre o bien un horneado o una fritura con lo cual la única duda puede ser la tarta pero que no hacen allí… eso sí, que ya todo es un tongo y muchas cosas ya vienen de industrias de comidas preparadas congeladas y tú, tonta, pensando que todo lo hecho en un salón de bodas es casero… boba…

Seguimos las pesquisas  preguntando y preguntando y toma, resulta que todos los afectados son del mismo pueblo y para colmo hay afectados que no han ido a la boda…

¿Estará el origen en el pueblo? A lo mejor el origen es alguien que fue al banquete y ha ido contagiando a las personas de su alrededor… ¿será el agua del pueblo? ¿Quizás será que eran fiestas en el pueblo y todos comieron en el mismo chiringuito la noche de antes? ¿Serán los hielitos del cubata? ¿Quizás fueron todos a la chorizada?

Menuda tormenta de ideas que se nos ha ocurrido en un ratico… Pero bueno que eso es cosa de epidemiología y ellos sabrán… de todas formas todo ha sido extraoficial así que en realidad ¿intoxicación alimentaria? Algo cuentan y se rumorea pero no sé nada de nada… salvo que la probabilidad de que haya sido en el convite es casi nula… me tiro más por las fiestas patronales.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Saltad, saltad… cabritos y allí os rompáis la crisma

Todos los títulos que se me ocurren son horrorosos, así que tras desechar putos adolescentes, mecagüen los niñatos de la eso, salta sobre tu orco padre, saltad-saltad cabritos me ha parecido el menos malo.

Con la mañana puta que presagiaba, toma, jódete y baila (lo siento también pero hoy me sale la vena faltona y malhablada)… llego pronto para salir pitando entre una niebla de la porra y chof, algo así me encuentro:

No me ha dado tiempo a hacer fotos pero ésta es casi clavada, salvo que el coche todavía tenía cristal. Hundido por completo y por dentro casi me doy con la cabeza en lo abollado.¿Y cómo? Pura teoría pero parece que, vistos los indicios, los niñatos subieron por el todoterreno que estaba aparcado al lado (con el capó hundido también) y desde el techo, que también tiene algún bollo se tiraban o saltaban sobre el coche que suelo conducir… ole con el entretenimiento de los adolescentes… si quieren saltar que se tiren por la ventana sobre el coche de su padre…

Miro el resto de coches y parece que no hay más destrozo y de allí al cuartelillo a poner la cuarta denuncia… y eso, que lo flipante es que aparcamos en el interior del recinto del centro de salud y que a dos metros hay casas… pero nadie ha visto nada.

Tres cuartos de hora para poner una denuncia que no sirve para nada y ya son tres cuartos de hora perdidos… vete a hacer la inspección postmortem de las reses del festejo taurino del domingo y como no, algo ha pasado con los papeles y hay incidencias de los inspectores de plaza y falta documentación… a perder más tiempo escribiendo y pidiendo los papelotes.

Ahora, a perderse por la sierra… como la antena del coche la robaron y la sustituta también, o me llevo un cd o conduzco en mis pensamientos y con la niebla que había, casi mejor cd… las diez de la mañana y parece que conduzco entre la nada, ya no me sorprendería si sale la chica de la curva. La chica no, un pedazo san bernardo caminando por medio de una carretera. Todo pachón se para en mitad (es una carretera sin marcas de carril ni arcenes) y ale, a parar… sin peligro de que nadie te dé un golpe porque vas sola durante 70 Km… y el chucho tan campante guau, guau, pasando del pito… Venga bonito, le decía por la ventanilla, vete a tu casa…

Y el otro, viejo superviejo con andares a lo Fraga empieza a andar, llega hasta el coche, levanta la pata, se mea en la rueda y se mete por el bosque. ¡Qué cabrón!

A todo esto, la niebla quedaba genial, con el sol intentando traspasarla, hilachos de bruma que parecían ser sólidos, las sombras de los pinos y la carretera angosta y serpenteante, siempre hacia arriba, subiendo y subiendo hasta de repente, zas, encontrarte un sol deslumbrante… con los Opeth sonando, parecía que estabas en algún bosque escandinavo.

Al menos el paisaje hace que se te pase un poco la mala leche pero no te puedes descuidar que la carretera es un asco y empieza el descenso… de nuevo inmersión en la niebla… y así toda la mañana, sierra arriba, cuesta abajo, curva y recurva, desvío y cambio de carretera, para llegar a pueblos que no llegan al centenar de habitantes… en uno solamente he visto gatos merodeando por las calles, parecía el pueblo fantasma hasta que ha aparecido un señor mayor no, lo siguiente, que me ha dado un poco de conversación mientras tomaba las muestras de agua y hacía mediciones.

El regreso ya ha sido con sol tras cinco horas de carretera-pueblo-fuente/casa particular/ayuntamiento-carretera-pueblo… lo que pesaban las neveras cuando he llegado a descargarlas.

Un pis corriendo que mi vejiga ya no aguantaba y a mirar la carga para una exportación… ya se iban a comer cuando he llegado. Menos mal que siempre tienen todo listo y preparado y es llegar, ver y emitir el certificado.

Por fin llego al despacho. Ni encender el ordenador ni ver el correo que ha llegado que me han apilado sobre la mesa… directa a la botella de agua con una sed terrible… Cierro y salgo… ya no me acordaba de lo del coche pero a plena luz del día aún parece más gordo el destrozo, es como llevar una bañera incrustada en el techo. ¡Qué hijos de su madre! Me toca buscar un taller que quiera arreglarlo sin saber si cobrará en un mes, en dos o en diez…

Hay veces que deseo que “el inminente holocausto zombie” llegue ya y que estos gilis no dejen huella genómica de su paso por este mundo… porque hoy es un coche pero mañana se cargan esos bosques en los que me he perdido hoy.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Cada palo que aguante su vela

[Según el refranero que cada palo aguante su vela es un refrán marinero referido a los palos que sostienen las velas de las embarcaciones que han de resistir los envites del viento sin ayuda. Quiere decir que cada uno ha de asumir sus propias responsabilidades, soportar las consecuencias de los propios actos y resistir los embates de la realidad, sin apoyarse o escudarse en los demás.]

Esta semana ha sido bastante asquerosita, laboralmente hablando y ha acabado con inmovilización incluida… y la que viene empieza a lo bestia así que ya he metido en el maletero del coche la pértiga y linterna para coger aguas de depósitos (que ya veremos cómo me las compongo para llegar al agua sin caerme dentro de alguno), la bata y los cuños para la inspección de unas carnes de lidia, botecicos y botecicos para coger aguas de abastecimientos (éstas en grifos normales) y los impresos de certificación de exportaciones porque me toca revisar unas cargas… nada, que he tenido que pedir permiso para poder coger el coche antes de la hora autorizada porque no me da tiempo a llegar a la hora que el conductor viene a buscar las muestras… ah, y si da tiempo después, me toca hacer esa cosa “tan bonita” que es comprobar las alegaciones ante la apertura de un expediente… así que solamente pensar en el lunes ya me agota… pero no me quejo viendo cómo está el panorama.

Ahora mirando el mail me encuentro algún comentario sobre que los inspectores no dejamos  trabajar y que no tenemos ni pajolera idea de en qué condiciones se trabaja… bueno, es un punto de vista del cual difiero, pero es una opinión respetable.

En cuanto a que no tenemos ni pajolera idea…  pues creo que sí tenemos cierta idea,  pero vamos, que todos trabajamos en condiciones a veces horribles, véase matarifes y veterinarios de matadero  a 2 ºC a las seis de la mañana  por ejemplo, con las botas mojadas, las manos heladas… sangrando ovejas a 40 ºC a la sombra llena de pulgas, obradores de pan a 45ºC o más, cocinas de restaurantes en verano que parecen saunas, pasando la mañana metiendo la mano y el brazo en el culo de un montón de vacas… el minero que baja y baja a un pozo sin fondo del cual a lo mejor no sale, el que vendimia de sol a sol, la chica que prepara trozos de cadáveres para las prácticas de medicina, mi amiga intentando enseñar historia en un instituto, la otra aguantando que su jefe le insulte a diario y la amenace con despedirla si sale puntual a su hora… creo que todos tenemos trabajos que comparándolos con otros tienen su penosidad, pero sin duda es mejor que estar mano sobre mano porque no tengo trabajo… además de eso, el que trabaja de cocinero sin contrato, la otra que no cobra en la carnicería desde hace seis meses, el otro con una furgona sin seguro…

A lo que no dejamos trabajar… hombre, las inspecciones duran un rato pero vamos que no son eternas y muchas veces lo que hacemos es ver trabajar para comprobar las prácticas de manipulación (yo me pongo en un rinconcito y observo, tratando de no molestar). Además si hay faena, al menos por aquí, les decimos que ya vamos haciendo la inspección y que luego contaremos nuestras observaciones. Y a veces a mí tampoco me dejan trabajar cuando me niegan la entrada a un sitio, salen dándose el piro con la furgoneta, me echan y me insultan…

Otra cosa es si nos referimos a que no dejamos trabajar como a uno le salga de las narices, pero en eso, manda la norma. Si en algo pecamos es en pasar de las normas y de conocerlas y eso es responsabilidad de la empresa alimentaria y de sus trabajadores.  Que  hay aspectos concretos de las normas que deberían revisarse, completamente de acuerdo, pero de allí a decir que no dejamos trabajar… obviamente si a uno le gusta trabajar triplicando las dosis máximas de conservantes para que el bizcocho le dure más tiempo blandito y sin enmohecerse y pasando de los consumidores que son los que le dan de comer, allá cada cual con su moral. Como ya he dicho otras veces, no todo el mundo sirve para trabajar en la industria alimentaria, para ser profesor o para ser carpintero.

Y aunque queda fatal, qué cierto es eso de que cada palo aguante su vela…

Buen fin de semana… espero reposo absoluto y un buen libro…

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cepillos de uñas

No sé de quién fue la tremenda idea… pero ole, cómo se lució (qué raro suena lució). Quizás al poner en algunas normas, al menos en alguna autonómica, que el punto de lavado de manos de manipuladores estará dotado de agua caliente y fría, jabón líquido, cepillo de uñas y dispositivo de secado de manos, pensaban en cepillos de uñas desechables o algo así… cosa que solamente he visto en catálogos y en un curso en el que el ponente nos enseñó que de verdad existían.

Lo habitual, es encontrarnos el típico cepillo que compras en un super o en una tienda multiprecio… o bien está casi perfecto porque nadie lo usa (tiene restos de cal, está mojado pero sus cerdas están bien) o al revés, está nauseabundo (negruzco, con las cerdas chafadas, con restos en la base de las cerdas…). A veces, para no perderlo lo atan con una cuerdecilla o cordel con más roña que los tobillos de un niño jugando en la tierra en verano.

Poner unos desechables me parece una pasada en general; no quiere decir que en determinados establecimientos y manipulaciones no sea mala idea pero no le encuentro sentido a  generalizar su obligación de uso.

Hay veces que en las inspecciones me encuentro el dichoso cepillo de uñas de marras, uno para siete, diez o los manipuladores que sea… me da un repelús horroroso y cuando señalo el chisme ese mugriento con restos groseros, siempre hay alguien que me dice que no lo piensa usar porque les da asco. Lo cual es la excusa perfecta para tirarlo a la basura en ese mismo momento. Lo ideal sería uno por persona pero ¿qué vas a hacer, llenar el borde de la pila de cepillos marcados con el nombre? ¿que lo lleven en un bolsillo o colgado del cuello?

Además, quién y cómo los limpia y desinfecta… todavía no he visto un autocontrol de esos de 1800 pavos en los que el señor jeta que corta y pega el documento haya tenido la feliz idea de indicar su limpieza y desinfección (como la limpieza del lavavajillas, que eso ya es de traca y que creo que ya he contado en otra ocasión).

Lo que digo en las inspecciones es que las uñas cortitas y sin esmalte en aquellas personas que manipulen alimentos y que se dejen de cepillito pringoso en el lavamanos… y que la legislación de marras diga lo que sea, pero a mi tonto parecer, me parece antihigiénico el uso del cepillo de marras.

A veces me resulta complicado decirle a algunas personas que sus uñas desde luego limpias no parecen… me viene a la cabeza un señor ya entrado en años que parecía que tenía mejillones pequeños en vez de uñas… madre mía, jamás había visto nada igual y me miraba como diciendo, qué rara es esta chavala…

Lo que no me da reparo es con alguna chica que lleva las uñas superfashion mientras trabajan haciendo rosquillas a mano o haciendo albóndigas en la sala de despiece… hasta con cristalitos oiga, que monas quedan pero no me jorobes…

Algunas me ponen cara de desafío, es que me ha costado casi una hora ponérmelas así… (una hora, vamos, seguro que yo me pasaba dos y acababa como cuando en parvulitos tocaba hacer manualidades con palillos y llegaba a casa llena de pegamento y con trozos de palillo pegados al pelo)… Jo, pues lo siento pero no me parece lo mejor para manipular un alimento. ¿Y si me pongo guantes? Uf, tampoco… pero, si se lavan y se sustituyen con frecuencia, mientras no me encuentre un guante amarillento y asqueroso…

Lo que ya no me explico, es la foto siguiente… ¿cómo te hurgas la nariz con esas uñas? jajajaja

martes, 20 de septiembre de 2011

De novatos y jetas… qué bonita mañana de mierda…

Hoy voy contra mi gremio… lo siento pero es que  gracias a dos compañeros, la mañana ha sido un tremendo desastre… la primera creo que no tenía culpa y que le ha podido más la inexperiencia que otra cosa pero diablos la movida que me ha montado con una exportación…

…es que desde este puerto nunca hemos exportado a Chiquitistán… pues mira llevo seis años haciendo todas las semanas certificados de productos a este país y los hacemos así… pues es que no lo tengo claro… mira, te estoy diciendo que cumple esto, esto y esto otro, que es lo que viene en la página del ministerio para exportar a este país y esta mercancía… pues no lo tengo claro…. busca un compañero que lo sepa… es que me han dejado sola a mí y es la primera vez y no sé si creerte… pues mira bonita me da igual si me crees o no, haz algo, dime que no es válida mi certificación y dime por qué y cómo lo resolvemos pero no voy a pasarme la mañana mirando la cara al representante de la empresa y a su carga… dos horas para que alguien le dijera que eso estaba bien… guau, qué diver, con lo que a mí me gusta el puñetero teléfono!!!!

Lo que sí me ha jodido, ha sido un “compañero” que ahora que sabe que asciende posiciones en su carrera de politiqueos y que pasa a jefe mindundi en una capital, decide por su cuenta no aparecer por el curro y pasar olímpicamente de todo (aunque lo de pasar de ir al curro viene de hace tiempo). Venga a llamar porque la ha cagado en unas tomas de muestras (como habitualmente a pesar de sus  25 años de experiencia en la profesión; a mí casi me daría vergüencita cagarla en errores de novato pero supongo que es que sigue en su nube de algodón flipando o celebrando su traslado, del que me congratulo y alegro profundamente, aunque mis motivos sean muy diferentes a los suyos, pero eso, como decía aquel, es una historia que ya  contaré en otra ocasión).

Las nueve de la mañana y tratando de localizarle. Mientras, con el marrón de antes y pendiente de hacer unos muestreos en unas envasadoras de miel y de huevos, atendiendo a un par de personas que quieren montar una panadería y discutiendo con un tipo de calidad de una empresa por la lista de ingredientes, que queda mal poner todos los aditivos… nada, que hoy casi no había trabajo, ¿verdad?  Y ya de teléfono hasta las narices.

A las diez sigo sin noticias por más que deje mensajes en un par de teléfonos móviles que tengo suyos. Desde la Delegación me meten prisa y yo, gilipollas de mí, buscando excusas de por qué no lo localizo. Al final el tipo me llama y “está de camino”… ya, las once de la mañana y estás de camino… ya, que jeta… en lo que llevamos de mes a lo mejor es el séptimo día que no te localizo y que no has pedido de permiso y cuando me toca currar por tus pueblos haciendo lo que dices que no te da tiempo que siempre son sitios horribles y trabajosos, jamás veo tu coche particular pero el oficial está bajo el árbol de siempre y tu despacho cerrado a cal y canto… ya… qué bien que te largues colega (todo esto lo pienso porque si se lo digo según dice parece que le digo las cosas con envidia… cuando por mi cabeza solamente pasan dos frases repetidas una a continuación de otra-  espera pollo que aún no te pelan seguida de a todo cerdo le llega su San Martín)… si en tiempos hablaba del comepipas, éste le gana de goleada, el otro al menos aparecía por el curro a estorbar…

Nada, “compañero”, que ya me ha tocado repetir el trabajo que no hiciste y que aún me protestas, mientras dices que sigues de camino (supongo que ya de vuelta)…  espero que de jefe de mindundis hagas realidad tus sueños de vagancia pero sin joder mucho a tus subordinados, aunque a saber, a lo mejor ahora te conviertes en el adalid de la puntualidad, de la responsabilidad de tu cargo y del saber hacer… pero visto lo visto permíteme dudarlo… y no, no es envidia… es vergüenza porque cuando alguien dice que los funcionarios se rascan los huevos, me acuerdo de ti y les tengo que dar parte de razón.

Y sí, definitivamente estoy de un humor de perros

lunes, 19 de septiembre de 2011

… señor de la ITV haga lo que deba…

Tenemos un “serio” problema… el taller donde llevábamos siempre los coches ha cerrado por jubilación y ahora nadie quiere hacerse cargo de la revisión de los coches obviamente porque no saben cuándo cobrarán el trabajo…

Estábamos mal acostumbrados a darles un toque por teléfono y  dejarles el coche en la puerta del taller y las llaves en el buzón… durante un par de semanas llevábamos todos los coches y así facturaban todo junto… además eran bastante económicos y bastante seguidores de McGiver con lo cual algunas reparaciones eran verdaderas obras de reciclaje (no como la de la foto que me ha hecho mucha gracia)

No es que destrocemos los coches, que los tiempos en que los médicos e urgencias me dejaban la rueda de repuesto como copiloto o que me dejaban los faros sobre el capó quedaron atrás cuando a ellos les dieron sus flamantes y nuevos vehículos dotados de GPS y climatizador. Nosotros seguimos con coches que alguno tiene ya 15 años y dirección resistida que han pasado por decenas de conductores y por cientos de kilómetros de carreteras que no se pueden llamar ni comarcales de lo destrozaditas que están. No les damos mala vida porque ni corren ni tenemos carreteras para correr pero qué menos que un mantenimiento mínimo anual.

Hemos ido preguntando casi taller por taller y siempre es lo mismo “¿Y cuándo pagan?”  A lo que no queda más remedio que contestar “No lo sé, como pronto a los tres meses” y recalcando el como pronto… y así estamos que tenemos que ir con varios coches a la ITV y no hemos podido hacerles una revisión previa… así que señor de la ITV dictamine lo que sea que a lo mejor tenemos que hacer autostop para ir de inspección…

Así que ya veo que poco a poco tendremos que ir parando todos los coches, unos por no pasar la ITV otros porque hace siglos que se debería haber cambiado el aceite o que tiene las ruedas hechas un asco… lo que tengo claro es que no pienso coger un coche que me vaya a dejar tirada en medio de la nada.

Ya hace un mes que llamamos a los jefes para comentarles la situación, pero como si nada… supongo que cuando toque una ruta de muestras monumental y andando sea como hacer el camino de Santiago, a lo mejor nos dan una solución… mientras, pues si toca caminar ocho kilómetros, pues ale, calzado cómodo y a andar… pero ya me dirán cómo me clavo los 220 Km que me tocan el lunes que viene… Y no, mi coche no lo pienso utilizar porque no me pagan ni combustible ni mantenimiento, así que como si no tuviera…

A lo mejor, montando un patinete con una vela…