lunes, 16 de mayo de 2011

Lunes sin cruasán

Después de los magníficos croissants franceses de la semana pasada, hoy tocaba desayuno con “lo primero que pillas en una nevera vacía” y con “los restos de lo que queda del armario de las galletas”… es decir, un par de tostadas con pan de molde semicongelado que se queman en el tostador.

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Ay, qué pena!!! Como siempre, la pregunta estrella: “¿Qué tal tus vacaciones?” Y mi respuesta de siempre: “Cortas; muy cortas”.

La mesa llena de post-it y trocitos de papel con notas llenas de signos de exclamación. El móvil ha estado escupiendo mensajes y buzones de voz a lo largo de la mañana. Iba moviendo papelotes tratando de ordenarlos en bloques: esto para repartir, esto para archivar, esto para contestar, esto para hacer, estas muestras para distribuir, esto para leer, esto para tirarlo por la ventana, esto para hacer una hoguera, esto para reciclar, esto para cagarse en su tía la del sexto…

Y para colmo auditoría el jueves. Mierda. A madrugar para estar a las ocho de la mañana a 85 km del despacho…

En una semana que no he estado, han comunicado que existen 16 actividades (por fin alguna que suponíamos que existía pero que no encontrábamos, véase campamento de niños futboleros que siempre habían negado su existencia). Y no ha cerrado ninguna. Y como 6 cambios de titular… para la población que llevamos es una proeza…

Al menos la mañana ha pasado rápida, con el despacho lleno de personas preguntando sobre instalaciones, denuncias telefónicas (para variar), consultas de compañeros… y he debido de desconectar estupendamente porque no daba pie con bola con el teclado (jofohohfv hqhopod  wdhohdo ir) o es que el teclado estaba poseído por algún poltergeist.

Me ha jorobado una llamada de una petarda que todas las semanas llama para denunciar al otro bar del pueblo (son dos y la competencia es mortal) que ya me decía que no le cogía el móvil… le he dicho que estaba de vacaciones y que estaba desconectado… y la tipa “claro, desde luego los funcionarios se van de vacaciones cuando quieren y dejan desatendido al pobre trabajador que con el sudor de su frente te paga el sueldo”… Sí claro maja y ya te pido las vacaciones a ti, so pesada, que todas las semanas pretendes que vaya a inspeccionar un bareto triste en un pueblo de 100 habitantes solamente por el hecho de que la del otro bar no quiere pactar contigo los precios de los menús… manda cojones… así que he optado por reír y mandarla amablemente a freír espárragos… seguro que pasado mañana me vuelve a llamar porque la del otro bar ha hecho un bocata de panceta para un abuelo desdentado…

Mañana de nuevo  de inspección… y se acercan las temidas piscinas y campamentos de niños… Tendré que hacer el OOOOMMMMMM dichoso para calmar mi paciencia… o esperar a que una gárgola cobre vida y se trapiñe a algún petardo (o a la petarda con sus mensajitos en el buzón de voz)

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Al menos siempre nos quedará París… y sus croissants…

domingo, 15 de mayo de 2011

Caminar, caminar, caminar, metro, caminar, caminar…

Escapada a París = Piernas molidas

Nos hemos ido cuatro días a París… La Rubia con cuatro chicas (entre ellas una de mis hermanas), ni que fuéramos su harén. Pobrecico. Pero lo hemos tratado bien, que conste.

A mi hermana la acabaron apodando la Duracell porque tiene pilas para rato y cuando parece que ya se ha agotado, resurge de nuevo… ni sé la de poses chorras que nos ha tocado hacer, que si vomitando las pirámides del Louvre, que si agarrando el obelisco, que si encuadrando la torre… pero nos hemos reído un montón.

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Una de las que venía con nosotros era una amiga de una amiga… y nunca sabes cómo te va a caer… Pues genial: simpática, risa fácil, de conversación agradable… vamos que los temores que teníamos de no apañarnos el trio family con las otras dos, no se han hecho realidad.

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Si alguien me explica por qué hay tanto marcianito de los videojuegos de los ochenta… tenemos una recopilación de fotos…

Ahora vuelta al destierro, para desgracia del perruno que se ha clavado una semana en casa de los abuelos… aunque primero, comidita rica de domingo en casita de mamá y luego carretera hasta Mordor.

domingo, 8 de mayo de 2011

Pagando mis remordimientos

En dos meses he leído más que lo que leerá un nini en su vida… salvo partidos de baloncesto y a Berto haciendo de Edgar Allan Poe creo que no he visto mucha más televisión y me he pasado un par de meses enganchada al ebook… sacando la cuenta, me he clavado 17 libros… de ellos, creo que no releería ninguno y recomendar como que tampoco, pero al menos he descartado cinco escritores de los que nunca jamás leeré nada de ellos… algunos han sido horrorosos a pesar de que han grabado películas basados en ellos y otros son como refritos cutres de otras novelas que he leído.

A veces creo que he leído ya tanta cosa que apenas me sorprende un libro… claro que todo el mundo flipa cuando cuento que desde los siete años salgo a más de 100 libros al año… y eso con mis tres décadas y pico hacen un porrón de libros… aún recuerdo cuando mi madre tuvo que ir a hablar con el profesor encargado de la biblioteca del colegio para decirle que con siete años ya no leía cuentos y que me dejase coger libros para niños más mayores… estaba abonada día sí día no a la biblio y al final hasta me dejaban coger un par de libros para pasar el fin de semana…

Qué le voy a hacer si me mola leer…

Ayer me fui a una librería para echar un vistazo a los libros y ver si alguno me llamaba… y como no, me topé con una trilogía que vaya a la librería que vaya la encuentro en algún rincón diciéndome, cómprame, cómprame… pero es que no lo sacan en edición de bolsillo y en edición guay cuesta un disparate… Pero, me compré el primero, y así acallé mi mala conciencia por haberme descargado un porrón de libros el último mes… Seguro que no llega a la planta del pie al señor George R.R. Martin pero a la espera de que saquen de una puñetera vez el siguiente tocho de canción de hielo y fuego…

Me voy a ver el tenis que luego me piraré a algún bar a echar una cerveza y flipar con los majaras que gritan a la televisión mientras ven el partido del Zaragoza-Osasuna … Me encanta pasar la absurda tarde de domingo en Zaragoza…

miércoles, 4 de mayo de 2011

Un buen curso

Estoy de curso. Y no es porque sea mi jefe quien lo da, pero está resultando muy interesante, y sobretodo práctico. Nada de filosofía basada en APPCC ni estudios con inoculaciones de bichos en alimentos; brotes reales, casos reales, productos y procesos tal cual y a desmenuzar: tal peligro, sí/no, posible control ¿es eficaz? ¿nos sirve? ¿podemos establecer límites objetivos? ¿se puede monitorizar?… llevo una cantidad de apuntes como cuando iba a la facultad, pero la verdad es que estoy aprendiendo un montón… y flipando de lo resistentes que somos a los bichos que nos comemos a diario y que hay bichos/sustancias contra las que no existe solución hoy por hoy.

Con los que hablo parecen encantados con el curso. Se participa activamente, se pregunta, consulta, discute… no intentan vendernos ideas ni nos cuentan milongas extrañas o fantásticas. No nos ponen a caldo pero tampoco nos ponen de listos… Hay cosas que ya sabía pero hay otras que ni recordaba y algunas me suenan casi a chino, así que lo estoy aprovechando a tope y se me está pasando volando.

No quiero saber cómo tendré la mesa del despacho, porque con los mail que estoy por las tardes distribuyendo a mis compañeros, leyendo y contestando me hago una idea de lo que me espera el viernes. Ayer aún pensaba ir por la tarde pero cayó una granizada seguida de una tromba que bastante hice controlando que no se inundara el garaje. Y hoy, reconozco que estoy vaga y cansada con tanto madrugón y viajecito a la capital y no me apetece ir hasta el despacho para empezar a leer actas de guarruzos, organizar inspecciones o flipar con las denuncias… porque estoy de denuncias hasta el moño y más allá, pero es lo que toca ahora con la crisis.

Voy al curso compartiendo coche con los últimos novatos que han llegado a la provincia y cada día regresan diciendo que no volverán a comer de tal o de cual y que en las inspecciones mirarán esto y lo otro… si siguen así, cuando hagan el siguiente curso o los alimentan por sonda o mueren… Me hacen gracia porque me preguntan sin parar de cosas como si fuera yo una enciclopedia andante o supiera mucho… jo, me recuerdan a cuando llegué; hacía exactamente lo mismo. Pero me doy cuenta de que esa especie de ilusión o interés por aprender que tienen yo sigo teniéndolo, con lo cual, todavía tengo esperanzas de no convertirme en una comepipas.

domingo, 1 de mayo de 2011

Viva la diversificación

No ha sido por falta de tiempo que lleve unos días sin escribir en el blog… me he liado con mi historieta novelística y me he clavado un par de libros en tres días… es lo que tiene este tiempo primaveral que me sienta como el culo.

Ya he sido buena y he llamado a mi madre para felicitarle por su día… al resto de madres, felicidades!

Ayer teníamos cena con unos amigos en el pueblo de uno de ellos y a pesar de las trombas de agua lo pasamos genial… aunque por si acaso, hablamos de pasada del partido de la tarde entre el Madrid y el Zaragoza, jejeje- simplemente alucinamos por semejante milagro.

Ya me he enrollado… así que voy a mi tema del día… creo que esta semana he redactado el acta más surrealista de mi vida. En teoría para ahorrar costes de gasofa nos fuimos dos en un coche para que cada cual hiciera sus inspecciones… ja… de las mías, ni una… nos pasamos casi tres horas en un local que no pasaba de los 40 metros cuadrados.

En la puerta de la calle lo primero que pensé es que habían entrado a robar y estaba todo por los suelos. Pero no. Ni ladrones, ni tornados, ni terremotos… Imaginad un todo a cien chiquito y abigarrado al que añaden venta de productos alimenticios de esos que tiendes a olvidar cuando vas al super (café, arroz, sal, huevos, leche…), más chucherías de todo tipo y condición, más frutos secos… ya de paso venden helados y cubitos de hielo y como parece que hay un hueco, ponen un horno para masas precocidas congeladas y bollería…. como parece que queda un milímetro en esa esquina vamos a poner una zona de cafetería…

A-L-U-C-I-N-A-N-T-E

No he encontrado una foto de una tienda en semejante estado de desorden y caos, pero más o menos, extrapolando, sería como esto:

De verdad que no sabía por dónde empezar a describir… así que empecé alfabéticamente por la A, de aseo…. buag, uf, ummhhhhh… con eso está casi descrito, pero vamos, que el seno del lavabo estaba a reventar de tazas, platos, cubiertos por fregar…. como en la C de cafetería no hay un mísero fregadero por no hablar de un lavavasos o lavavajillas… o simplemente espacio para tener una cafetería

H, de Horno y aledaños… aaaggg, uffff… y se me cae sobre la mano y el boli algo pringoso con cierto olor a cacahuete mezclado con aceite y a saber, que no logré quitarme de encima hasta casi dejarme la mano pelada…esa especie de barniz o gelatina con la que pintan la bollería precocida congelada y cuyo envase nunca limpian y se limitan a ir rellenando y rellenando conforme se va gastando… A todo esto, como el juego de “little shop of treasures” podías buscar desde una chaqueta a una figura de san Pancracio pasando por clips, bolsas y mascarillas además de un plato de alitas de pollo sobre un bote de barquillos de chocolate… y debajo una capa de mugre y cosas pegadas que casi mejor no haberla visto.

T, de tienda…. imaginaos uno de esos tornados que están machacando Alabama… en la supuesta zona de cafetería había pintauñas, disolventes, rodillos para pintar, cremas de baba de caracol… donde las chuches, además de jamones o nubes por los suelos podías encontrar secadores de pelo o planchas… las botellas de refresco, algunas supercaducadas, estaban con un barrete por encima… paré de intentar describir el caos cuando puse que sobre el mostrador había un envase de mantequilla abierto y empezado junto a unas bombillas…

La excusa de la propietaria: Ay, mi amol, es que me has pillado hoy tras la Semana Santa… Ya sabes que vendo poquito y tengo que diversificar poniendo cubatas y horneando pan… ahora organizo esto un poco que tengo que sacar ya los bañadores y las chanclas para que la gente los vea y ya meteré en un rincón los cuadernos y blocs de dibujo porque ya el cole está a punto de terminar.

Ya… vale… guay… a diversificar que toca;  a todo esto, un chorreo continuo de gente, sobretodo abuelas comprando desde arroz a pastillas para la barbacoa pasando por la dichosa crema de baba de caracol y polvos para las patatas…

Viva la diversificación, pero a mí que me pongan una grabadora que me agoto de escribir tanto caos

martes, 26 de abril de 2011

Diferencias abisales

No son diferencias abismales… éstas son como las fosas de las Marianas, incluso con criaturas extrañas (vale, no como las de la foto)

Hablo de las diferencias inspectoras. Por ejemplo de frecuencia de inspección: por aquí como no des una vuelta a cada establecimiento al año ya te llaman la atención… eso sí, al menos al trimestre tienes que pasarte por todas las queserías, por todas las embaladoras de huevos, por todas las salas de despiece, por todos los obradores de carni-salchi… casi cada mes, salvo que lo justifiques por los comedores de coles y las residencias de ancianos… Y un poco más abajo, también más hacia arriba y más hacia el centro, si la cosa está mal se pasará de nuevo inspección a los tres años y si la historia va normal, hasta dentro de casi cinco años ni esperes al inspector.

Obviamente la forma de inspeccionar no va a ser igual… aquí somos como hermanitas de la Caridad: oye, limpia que vendré en un par de semanas (o un mes) y si esto no mejora te levantaré acta… En cambio, nuestros vecinos de provincia, visitan, ven y te enchufan el acta para sanción. Y listo. Yo lo veo así más aséptico, quiero decir que es menos sufrido, para inspectores e inspeccionados, pagas la multa, si quieres corriges o no pero hasta dentro de un montón no volverán a pasar y a lo mejor, para entonces ya se te ha olvidado la cara del cabrón de sanidad o incluso es otro…. y para el inspector lo mismo, ya no se acuerda del chulo del bar o de la pesada de la pescadería.

Claro que… si yo fuera una consumidora pejiguera como algunas, creería estar más “segura” comprando en uno de los establecimientos de aquí y no en los vecinos… pero en realidad, me parece que aquí nos toca hacer eso primero porque tenemos un censo de establecimientos enano y segundo somos bastantes inspectores… lo que me hace llegar a la conclusión (que supongo y espero equivocada) de que pusieron a tanto inspector en su día a idea porque el porcentaje de guarros, chulos y borricos es mayor que en cualquier otra parte de la península…

… obviamente hoy ha sido un día de chulerías y discusiones idiotas (más bien monólogos de los que he sido espectadora)… sigo diciendo que la limpieza no es negociable y si quieren discutir que hablen ante un espejo que yo no entro al trapo…

Ah, la Semana Santa corta y como  para casi todos pasada por agua… al menos La Rubia pudo ver a uno de sus grupos preferidos (con pitido de oídos incluido unas 15 horas tras el concierto), comimos rico-rico y por fin, estrenamos cama en el que será nuestro piso cuando nos jubilemos (si llega ese día)… y solamente me leí un libro…

lunes, 18 de abril de 2011

Perros mordedores y vendedores a domicilio

Con la subida de temperaturas aparecen como cada año por estas fechas los perros mordedores y los vendedores a domicilio. De los primeros tenemos todos los meses varios casos, en invierno un par o tres al mes y de aquí a septiembre podemos tener hasta 8 mensuales.

Creo que ya conté algo el año pasado, sobre los nombres que tienen y sus dueños… el de hoy era un caso en zona roja total; se me ha tirado a morder hasta tres veces y menos mal que llevaba bozal.  Me ha dado la sensación de que alguien le debe de pegar porque cuando agitabas algo, aunque solamente fuera su cartilla sanitaria, ya estaba a la defensiva y preparado para saltar. Es muy bueno y cariñoso me decía la chica que lo llevaba… es que se asusta mucho… Ya, pero no es normal que tú y yo estemos hablando con calma sin hacer gestos raros y se abalance intentando tirarme al suelo… No, ya, si nunca lo he visto así… Vale, pero mordió el otro día a un chico con el que acababa de estar jugando y eso no es normal.

Mal rollo. Si es como el perro de mi primo, mal vamos… que me dejó un siete estupendo en un muslo cuando supuestamente éramos “amigos” y le llevaba comida y sacaba a pasear cuando no había nadie en casa… no lo conseguimos recuperar, se paso al lado oscuro y había que tener ojito con él.

No es que sea César Millán ni nada parecido, pero los perros se suelen hacer amigos míos… otra cosa es que me vean como autoridad… más bien les debo parecer la loca esa que se pone a jugar con ellos… aunque son ellos los que se acercan que yo no voy cual chiflada sobando a todos los perros que veo por la calle.

No me hubiera venido mal un perrazo con mala leche el viernes por la tarde… cuando se presentó una majara a venderme libros… y ¿yo me lío como las persianas? jajaja y requetejá… menuda petarda, pesada, lianta, que me agotó… Veo que eres una amante de los libros, enhorabuena… pfffffff, que se vaya… jo, es que me da no sé qué cerrarles la puerta en las narices o mandarlos a la porra… tengo que perfeccionar mi técnica, lo sé, pero La Rubia estaba por allí descojonándose de mí por ser tan tonta de aguantar a una plasta intentándome sacar la pasta. Si hasta le dije que me descargaba libros cual vicioso el porno… pero ni por esas…  Y caí… lo confieso… para que se callase le dije que compraba un libro… coño y no veas el problema porque o los había leído o los tenía o me parecían un truño todos los que me ofertó…. pero para que se fuera y me dejara en paz hice el pedido….

…. aunque media hora más tarde lo anulé por internet… y hoy por la mañana me han dado de baja sin mayor problema (espero)… la próxima, primero, miraré por la mirilla que parezco tonta y segunda, buscar la excusa más idiota:  mi marido no me deja leer nada que no sea la biblia (o no se leer), o  soy una cochina que no friega el suelo y por ello no quiero esa modernísima aspiradora o no cocino y no quiero ese juego de cuchillos (o mejor, déjamelos probar en tu vena)

Si no teníamos bastante con las moscas y el polen, los niñatos con las motos pedorras o los coches con chumba chumba a toda mecha, regresan como cada primavera perros mordisqueadores y pesados vendedores