miércoles, 23 de agosto de 2017

Mercadona y su atención al cliente... alucino para bien

Cuando algo no me gusta o al contrario, me satisface, suelo indicarlo... bien en el Tripadvisor, bien en alguna página sobre productos o bien hago uso de las webs de las empresas o uso las hojas de reclamaciones. No soy de esas que se vuelven locas y pretenden que les devuelvan la pasta y les resarzan montando pollos ni critico mal porque yo lo valgo o alabo sin motivo... y, cuando son alimentos, no me pongo en plan inspectora que ahora te vas a cagar....
 
La Rubia y yo no estábamos contentos con un producto comprado en Mercadona... ahora de la marca Hacendado... bueno, lo cuento entero y listo... hacemos pan y compramos levadura fresca, esa que son dos cubitos envueltos independientes y embalados con un plástico transparente. Hasta hace unos meses eran envases de color amarillo y ahora marrón.
 
No era la misma como comprobamos con la textura, aunque su función era correcta. No obstante, no aguantaba hasta la fecha de consumo preferente en las condiciones organolépticas que se le presuponen... se amarronaba, olía muy fuerte y se desmenuzaba como un terrón de arena. Probamos en varias ocasiones y nos pasaba lo mismo... como comprenderéis, mi manía por la cadena de frío es bastante exagerada hasta en mi casa... así que lo achacaba más a pérdida de frío en etapas previas a mi compra.
 
No es un problema sanitario... es levadura... pero, no hace gracia utilizar un producto que no está conforme a lo que uno espera... es como usar un azúcar apelmazado o comer un queso seco y duro... no está malo pero no es lo que quieres... así que el domingo puse un comentario en la web de Mercadona.
 
No me gusta dar datos... menuda tontería porque anda que no estamos fichados, pero puse mi nombre real, un mail y mi teléfono aunque marqué todas esas casillas que suelen pasarse por el forro de no hacer uso de mis datos para fines comerciales, publicitarios y blablablabla... Y les conté la historia como consumidora que soy... desde luego no dije nada de a qué me dedico... era un comentario como consumidora.
 
Al día siguiente me llamó Cristina de Mercadona para que le comentase con más detalle el tema. Me dijo que podía ir al supermercado a que me devolvieran el dinero. Mi idea no era esa, sino informar que el producto, por causas X no reunían unas condiciones de calidad que se le presuponían. Vale, soy una pejiguera, pero mi idea no es joder o chinchar o darme ínfulas de inspectora de pacotilla... Me agradeció la atención y yo a ella... y con eso ya flipé de la rapidez de Mercadona para al menos, quedar bien con un cliente pedorro.
 
Mi sorpresa ha sido después... ayer tuve un día de putaporrastrojo y me dejo mis cosas en el maletero del coche, así que no me enteré de que sonaba mi teléfono particular (bastante tengo con el del trabajo... a ver si un día hago una foto y alucináis con la antigualla del 2003, que funciona todavía)... tenía un par de llamadas perdidas y allí quedaron porque no soy de esas que llaman diciendo: "Buenas, tengo una llamada perdida de este número y no sé quién eres"...
 
Hoy, que no llevaba tanto cachivache de maletines, kits, impresos y carpetas... llevaba todos los teléfonos en ristre y llaman desde el número de ayer (es una mierda ocupar espacio mental con números pero es que es deformación aprender DNIs, números de registro sanitario, matrículas, teléfonos... cuando chochee en unos pocos años, seguro que recito números y números a los que nadie encontrará sentido... serán como letanías satánicas).
 
Madre, estoy rollera... La historia... Llamaban de la fábrica de la levadura para preguntar más cosas... He flipado... sabía que el señor Mercadona aprieta y es hasta más pejiguero que yo, pero llamar el fabricante a una majara que pone un comentario... vamos, que ni me lo imaginaba... Muy amable, muy educado, muy razonable y sobretodo transmitiendo la idea de preocupación porque alguien no estaba conforme con su producto... 
Que tenía dos posibles causas, una el transporte y otra, y es la que me ha resultado más acorde es el envase... yo decía que el otro papel era como más encerado y conservaba mejor la humedad, satinado ha dicho él y el embalaje, el plástico que une los dos cubitos de levadura es más fino... quizás por eso, el producto se seca antes...
 
Espero que la empresa consiga solucionar la historia y que el señor Mercadona no los mande a paseo a la primera de cambio... como clienta me he quedado gratamente sorprendida con la atención mostrada... y eso que cuando inspecciono el Mercadona que tengo en mi censo, pongo más que una incidencia y dos y tres... y algunas no quedan a nivel local... A ver si va a resultar que hacen más caso a los clientes que a los pesados de sanidad.
 
Bueno, probaremos en unas semanas si han solucionado el tema... soy optimista...

lunes, 21 de agosto de 2017

Un mojito, dos mojitos... clávame ya un cuchillo en los oídos

¿Cuántas versiones de "Despacito" existen? ¿Es una plaga? ¿Un bucle sin fin? Y con esta duda meditabunda cerré los ojos y traté de dormir... cagándome en el vecino de atrás que puso seguidas tres de esas malditas versiones en idiomas dispares...
Un día de estos amaneceremos a las seis y media de la mañana con Taake a todo volumen y ya os daré despacito, ya... pero, no lo haré, lo sé... porque otros no tienen la culpa y no es plan de despertar así de brusco... pero desde luego mejor que con la puñetera Despacito o lo de un mojito, dos mojitos... clávame ya el cuchillo en los oídos... que estoy de las canciones veraniegas hasta los mojitos, los ojitos y la madrequelosparióatodosyloanchaquesequedócuandoselargarondecasa 
 
Así de vengativa y asquerosa estoy este verano... harta de que en mi patio aparezcan huesos de melocotón, mecheros, papeles, chicles, basura... en algún alfeizar de la ventana bolsas de infusiones utilizadas, restos de comida y otras lindezas de esta gente tan educada con la que tengo que malvivir.
Ayer, La Rubia le gritaba al de atrás para que bajase la música, porque hasta con las ventanas cerradas (torrados por el calor) se oía el chumba-chumba... Con lo majos que son los de al lado que solamente les oigo cuando bajan al trote las escaleras o coincidimos haciendo pis... pero siempre hay un par de destalentados que amargan la existencia de cualquiera... Uno de ellos es tan listo que se ha puesto una barbacoa con una chimenea tan baja que hasta se ahuma su casa... y la de todo el vecindario... además el olor a plástico quemado es estupendo... parco consuelo pensar que en unos años a lo mejor desarrolla un cáncer por tanta mierda que fuma y come... pero a este paso, seguro que nos pasa a los que tenemos que aguantar sus olores... muchos y variados al cabo del año... y ninguno agradable.
El otro, es que debe ser sordo, además de lanzador de basura al vecindario... solamente espero que lo manden a chirona la próxima vez que lo vuelvan a pillar sin carné y con tragos... y que le toque a La Rubia tramitarle la historia y anunciarle su nuevo hogar...
 
Así que fomentando mi desempatía... si tengo que ser capaz de ponerme en el pellejo o en la situación de esta tropa, jo... sería terrorífica... así que, mejor desarrollo mi desempatía. Bastante estoy tratando de no montar pollo y organizar viajes a las cuatro de la mañana para apretar sus timbres y jorobarles el sueño... o lanzar cáscaras de melón a sus ventanas... no sé... no soy de venganzas y se me ocurren ideas muy tontas... que ni un adolescente de mis tiempos...
 
Y del trabajo, ¿qué voy a contar? A veces espero que el escape de cloro sea en una piscina de mi zona, que la intoxicación toque aquí o que las cagaleras las notifiquen de una dichosa vez y no callárselas porque el agua lleva una de mierda que ni mi váter... Pues sí... hasta los cojones... ¿Queda suficientemente claro?
 
Pues eso, que mejor desempatizo, me dedico a la introspección y a mi micro-micro hábitat en el destierro... así que vivan las lecturas, las magdalenas de La Rubia, Netflix y el doom metal. Siempre quedará la esperanza del viernes y el retorno de finde a casa...

miércoles, 28 de junio de 2017

A años luz

Me tocó ir a una reunión en "Palacio", organizada para que fueran algunos jefes acompañados de una representación de "Infantería" (inspectores pringadetes, si así se prefiere).
Lo que se traduce, según quién lo mire, en:
a- una foto chula para poner en la web
b- un día de escaqueo
c- un viajecito para echar unos vinitos
d- un día perdido...

Obviamente, soy la opción d... como siempre, la díscola...
Yo hubiera preferido un archivo por mail con un par de explicaciones que ocuparían una cuartilla... pero no... cuatro horas de reunión a las que no encontré ningún sentido...

Llegué, saludé lo justo, me senté y saqué mi cuaderno y mi boli, silencié los móviles y me dispuse a escuchar... veinte minutos farragosos de uno que debe ser jefe de algo que me incumbe, que dio por supuesto que todo el mundo lo conocía (oiga, lo siento, pero no, discúlpeme señor de la chaqueta gris, que era una chaqueta bonita)... para no decir nada... venga, vamos al grano... pues no, bombo y bombo...
Después, una presentación en power point de la información que ya nos habían hecho llegar con antelación... cuarenta y cinco minutos leyendo y releyendo una instrucción que hace dos semanas que nos enviaron... ¿para qué puñetas me la leí si me la han repetido dieciocho veces más? Cuando oigo tantas veces una cosa te la recito de memorieta... ug, a ocupar un espacio tonto de mi cabeza... cuando tenga fiebre, seguro que te lo canto como un rap...
 
Y después al meollo... alguien que sabía, controlaba y tenía paciencia infinita... en cinco minutos había expuesto todo clarito, a una velocidad propia de alguien acostumbrado a tratar con estudiantes...  Qué bien, pensé, si esto va viento en popa... Ay, idiota... que no aprendes.
Cinco minutos de exposición seguida de la pregunta crucial: ¿Quiénes de vosotros son los que van a poner en marcha el programa? De la treintena de presentes solamente cuatro levantamos la mano.
¿Alguna duda? Ninguno de nosotros nos planteamos ninguna... Da igual, durante casi dos horas, se plantearon todo tipo de tonterías por parte del resto de esas personas que supongo que son jefes de algo que me incumbe que han perdido por completo la percepción de la realidad de un inspector de calle.
 
Me dejó alucinada el pachorrismo, el ya me pasarás la información porque no sabía que había que coger notas... ¡coño, a qué vas a una reunión!????  Otra volviéndose tarumba con la historia de que había que identificar al inspector actuante... que cómo... jolines, a estas alturas... si tenemos instrucciones para identificar al inspector si levanta un acta, si toma una muestra, si realiza un x, y z...  Otra que si cómo se iba a resumir la información... pues con un Excel... ah, claro, que alguien lo haga y lo pase... A todo le encontraron pegas, que si poner una pegatina, que si rotulador indeleble... casi discuten hasta por el color del rotulador...
 
La cosa era estar allí, con una temperatura agradable, sentados en unas cómodas sillas, buscando la inutilidad... y yo, removiéndome en mi cómoda silla pensando que en dos minutos te hago las instrucciones, te las grapo en la frente o te las tatúo en el culo... pero no, cuatro horas de flipadura mental... a lo mejor es que el aire acondicionado lleva algún derivado opiáceo...
 
Los cuatro pringados teníamos claro lo que tocaba hacer incluso antes de la reunión... a nadie le importó nuestra opinión y creo que olvidaron que estábamos siquiera presentes... y mientras yo, casi me quedo en los muñones aguantando  las ganas de gritar... Me llegué a imaginar a mi madre, allí, presente en la reunión y lo rápido que hubiera mandado sentar a uno, callar a otro, apagado el puñetero WhatsApp a la otra, soltado una fresca a la pesada y en dos minutos te organiza todo y te da más faena.
 
Si esa veintena son jefes de algo que me incumbe y ese es el nivel, no me extraña que no tenga bolis, ni actas, ni reactivos, ni medios, ni ná... oiga, que si hay que volverse tonta para ir a Palacio, me convierto... de verdad, prometido, que me convierto, en serio... allí sentadica, con el aire acondicionado, haciendo que me creo y me tomo en serio este gran programa, este gran beneficio, este gran grupo humano que formamos... venga, venga, un par de días y lo hago casi como Meryl Streep...
 
Palacio y soldadesca estamos a años luz... unos engordando el culo en sus cómodas sillas en discusiones fútiles y mañana montamos otra reunión de éstas, en las que saco mi engolada voz y me escucho lo guay que estoy quedando usando el plural mayestático... y los cuatro gilipuertas ojipláticos alucinando de que esto, que llaman administración, funcione a veces... triste consuelo pensar, que funciona gracias a esa "Infantería" en la que no reparan nunca salvo cuando hay que hacer una foto.  

martes, 2 de mayo de 2017

Plazos, plazos y plazos

Un plazo por aquí, un plazo por allá, plazos, plazos… qué genialidad!!!

Me tiene hartita tanto plazo y tanto “transcurrido el plazo gire nueva visita de inspección”, pero además cumpla la programación y además le pido esto, aquello y lo de más allá y luego justifique razonadamente por qué no ha cumplido la programación… Pues señor mío, por los dichosos plazos y el vuelva usted y el revuelva.

Que no estoy en contra de los plazos, que al cabo del mes doy muchos plazos, pero, si solicito una tramitación de un expediente es por eso, porque le he dado tantos y tantos plazos que ya vale, que nos toman por el pito del sereno. O porque son deficiencias que no deben ser objeto de plazo. Pero no. Hay que dar un nuevo plazo. Y ¿para qué? Si en el 99% pasan de que el plazo lo firme Fulanito el Jefe o Menganita la Inspectora.

Yo alucino con dar plazos para que se limpie… coño, que un establecimiento alimentario debe estar limpio. Y cuando hablo de limpio no me refiero a un quirófano y a que esté todo reluciente si estás con las manos en la masa… me refiero a que no haya costra, a que no haya hongazos y moho, a que no haya un dedo de negritud en las uniones pared-suelo o que debajo de los fogones no te encuentres veinte centímetros de grasa y comida acumulada como la que me he encontrado en ocasiones… o que la grasa no chorree desde la campana extractora a lo que se está cocinando…  

Ni tampoco merece dar plazos a quien se pone a descongelar la carne en el suelo del patio al sol lleno de moscas, por el administrativo motivo de que eso no se lo has advertido antes… ¿cómo? Es que es de básico de higiene. ¿Es que alguien hace eso en su casa? Venga, no lo hagas más… te doy un plazo… ¿Tiene sentido?

Por favor, los plazos son para ocasiones especiales, individuales y porque existe un historial con hallazgos suficientes para poder considerar que es una deficiencia puntual o que están en proceso de subsanación y amparan esa concesión como medida de gracia… pero no plazos porque sí a lo tonto modorro a pesar de que tenga un historial de más de una década en la que queda claro que el establecimiento no sale del bucle…

Y lo del plazo, más otro plazo y como este año no le hemos dado un plazo, vamos a darle otro plazo… que tengo sitios que tienen escritos anuales con la concesión de plazos so pena de multa si no cumplen y siguen enviándole otro plazo… ¿De qué vamos? Sanciona de una vez, que no es que quede yo como la tonta del bote, que me importa ya un bledo, es que la administración queda reducida a la inutilidad supina… ¿Cómo vamos a conseguir que se reconduzca la situación con esas “medidas proporcionadas” que adoptamos? Y vuelve de inspección y está todo igual. Haces tu informe, casi copia del anterior y del anterior (por falta de tiempo en alguno ya solamente he cambiado la referencia y la fecha) y propones que lo sancionen y ¿qué pasa?
Efectivamente, un nuevo plazo y vuelva a girar inspección… gira, gira que te gira, que las vueltas a lo Bisbal se me dan de puta madre.


¡Qué! ¿Nos hacemos un plazo?

lunes, 17 de abril de 2017

Demasiado pronto

Empecé escribiendo esto cuando todavía tenía esperanza y lo repaso cuando apenas quedan minutos. Ha sido todo tan inesperado e increíble que sigo esperando a despertarme del mal sueño. Pero es la puta realidad. Esa patada que no esperas porque no tenemos años para pensar en que uno muere cuando siempre ha sido un tipo sanote, currante y tan familiar como tú… parece que estas cosas deben pasar cuando eres un crápula de mala vida o ya tan viejo que has debido realizar al menos tres cuartas partes de tus planes… Llevo tres semanas contigo en la cabeza, llorando a ratos porque aunque no lo imaginases has sido un gran trocito de mi vida.

Escribo esto sabiendo que no lo vas a leer. Pero yo necesito escribir. Escribirte. Es como la canción 20 de abril de Celtas Cortos… Una gran parte de mis recuerdos de niñez y adolescencia van ligados a ti y a tu familia…
¿Recuerdas aquel verano en la playa jugando a darnos pepinazos con esas plantas asquerosas que salían al final de la arena? Siempre pringosos y cabreados porque algunos hacían daño y en la cara no valía.
¿Recuerdas aquellas noches saliendo a pescar con las linternas en las que os quitabais el bañador y lo agitabais cual bandera? ¡Culos blancos!, gritábamos desde la orilla. ¿Recuerdas la vez que tenías a Isabel sentada encima y la bajaste blanco como la leche porque se te había meado encima? Para ti no, pero para los demás fue desternillante.
¿Recuerdas aquellas excursiones hasta la playa de los nudistas? Nos quedábamos arriba en las rocas mientras alucinabais con una teta mientras nosotras estábamos hartitas de acompañaros.
¿Recuerdas cómo nos ponías de vigilantes en el local de videojuegos para que avisásemos si tu madre venía? Y aún así, nos pillaron…
¿Recuerdas jugando en la zona de recreo del camping en la que no se podía tocar suelo y solamente podíamos ir cual monos del columpio al arco o al chisme infernal ese que quemaba con el sol, jugando a perseguirnos?
¿Recuerdas jugar a achicar agua de la vieja zodiac gris mientras tu padre o el mío la aguantaban con fuerza donde rompían las olas?
¿Recuerdas los agujeros en la arena donde metíamos a tu hermana?
¿Recuerdas ir a buscar cangrejos a la hora de la siesta? Nos parecía ir lejísimos, con nuestras cangrejeras y los cubos de plástico. O atrapar y enterrar medusas cuando invadían la playa.
¿Recuerdas jugar al escondite y ver pasar continuamente a nuestros hermanos y que no nos encontraran? Mientras nosotros venga a hablar, que si del cole, de chicas, de chicos… tontunas adolescentes que nos parecían conversaciones sesudas.
¿Recuerdas que aparecía todas las mañanas mientras estabas con tu libro Santillana de verano y tu madre me hacía sentarme en silencio hasta que acababas?
¿Recuerdas la vez esa que intentábamos limpiar la playa del chapapote?
¿Recuerdas cuando encontraron la barca a la deriva?
¿Recuerdas jugar a las tinieblas en tu casa? ¿Al ordenador en tu casa cuando nadie más tenía? ¿Jugar a saber qué la temporada esa que a nuestros padres les dio por el frontón?
¿Recuerdas jugar en mi casa al tragabolas? ¿Y en el jardín de mis abuelos con los viejos caballos y los vaqueros de mi padre?
¿Recuerdas nuestros enfados, riñas y conversaciones adolescentes?
¿Recuerdas que te presté El señor de los anillos y no había manera que lo acabases?
¿Recuerdas las mañanas de julio en la piscina echando la última carrera para secarnos hasta llegar a la trampilla ardiente? Luego montábamos en el coche rojo viejuno de tu madre y nos dejabais en la esquina de casa.
¿Recuerdas cuando nos colamos en el bungalow de al lado trepando por la terraza? Estaba lleno de polvo y limpiábamos nuestras  huellas cual ladrones… Entramos, curioseamos y nos fuimos orgullosos de nuestra proeza…
¿Recuerdas esas batallas que montabas en un folio con un boli Bic y cuando te cansabas, tu hermano seguía? Jamás lo entendí pero flipaba viéndoos jugar y haciendo el ruido de los aviones, los disparos y demás.

No imagino no verte más con esa gran sonrisa tuya, charlando de cualquier cosa o riéndonos de las ocurrencias de los críos.
Qué injusto, qué mierda, qué pena… Creemos que tendremos tiempo, que nos queda tiempo.


Adiós primo. Contaré alguna de nuestras batallas más vergonzosas a tus chicos para que se rían de nosotros. Tenlo por seguro… Demasiado pronto. Demasiado rápido. ¿Imaginabas que te quería tanto? Yo me he dado cuenta estos días. No era consciente. Te quiere, tu prima. 

miércoles, 22 de febrero de 2017

¡Suerte bonita!

Durante unos cuatro años la has usado, abusado, explotado, golpeado… y ella ha seguido tus indicaciones sumisa y dócil. Cuando tienes una mejor, probablemente su propia hija, la dejas tirada en el campo y te olvidas de ella… no te sirve y te importa una mierda… es tu tradición, ni siquiera te molestas en identificar a tus animales, no creo que porque temas que te pillen, sino que puede que jamás la llevaras a un veterinario… es lo normal… si se queda coja, ni siquiera malgastarás un cartucho, un trozo de cuerda te sirve… si tiene una herida, un poco de desinfectante y si sale adelante bien o si ves que no, seguro que los dejas morir en un mar de dolor…

Dirás que estás dándole una oportunidad dejándola abandonada… y te creerás buen padre, buen amigo, buen colega y hasta buena persona…

La vi por un ventanal cuando terminaba una inspección en un área de servicio. Pregunté si la habían visto antes y me dijeron que no. Se quedaba mirando los coches esperando ¿a qué? ¿Que fueras tú a recogerla? La seguí hacia las basuras y acabé pidiendo un poco de fiambre en la cocina… el olor le pudo… tenía tanta, tanta hambre que pensé que de una dentellada me arrancaba la mano. La cocinera me ayudó a meterla en el coche sin pensarlo… Y cuánta sed… pobrecita…

Llamé a la Guardia Civil, por si por un casual hubiera un aviso de que hubieran perdido a la perra. Le dije al guardia si quería mis datos por si aparecía un dueño y me dijo: ¿Para qué? Ahora hay cientos de galgos abandonados en el campo.

A la hora estaba pegada a mi pierna, sin separarse… con el gesto de encogerse cuando notaba una mano encima… le rasqué las orejas y se quedó quieta, quieta… ¿es que no le rascaste las orejas? ¿La acariciaste alguna vez? No entiende nada, no sabe atender al siéntate o al ven… investigó por la casa y luego no sabía bajar la escalera. Le daba miedo. ¿No te has molestado en enseñarle lo básico? Le saqué una colchoneta del perro y flipó… se tumbó allí quieta, atenta a nosotros y pendiente de si salíamos de la habitación para seguirnos… Estaba agotada y cayó rendida. Es un siete andante… heridas recientes de tu abandono pero la de cicatrices, y algunas bien grandes que lleva en el cuerpo, ¿tanto problema había en curarla en condiciones? ¿Cuántos golpes le has dado? ¿Por qué?

Tú solamente has visto que la has reventado durante la temporada de caza, que ya ha criado y que  tienes otro más joven y más rápido… o a saber qué defecto le ves cuando la sacas de caza… seguro que a una bota vieja la tratas mejor, incluso puede que la lleves al zapatero a arreglar… no ves lo que yo veo…

Yo he visto una perra buenísima, cariñosa y lista. Necesita un poco de atención y paciencia para enseñarle lo básico, eso que no te molestaste en hacer… y con un poco de cariño que se le dé, lo devolverá elevado al cubo… probablemente una de las mejores y más nobles perras que jamás encuentre. Necesita saber que una casa es protección y aprender que uno regresa a casa y no la está abandonado  cuando sale por la puerta y que acariciar el lomo no duele…

Y sabes lo mejor, que tú no tienes remordimientos, que los tengo yo, porque siento que la he traicionado al no quedármela… pero estoy convencida que en nada tendrá una vida mejor que la que tú y yo le podíamos dar… así que gracias galguero de mierda, ésta vez, puedes escudarte en que les das una oportunidad… seguro que dirás que siempre hay un gilipollas que pierde el tiempo tratando de salvar a un bicho…

Pero no tenemos remedio… si hasta entre nosotros nos tratamos a patadas, dejamos morir como ratas a la gente que escapa de guerras… cómo voy a pretender que entiendas que a un perro se le debe respeto. Ellos no te abandonarían, ¿por qué tú sí? Qué pena tío. No entiendes nada. No sabes nada.

¡Suerte bonita!


domingo, 12 de febrero de 2017

Higiene para dummies... nivel 0

Mi diatriba del día es la siguiente: Si en vuestras casas, en vuestros baños tenéis jabón para lavaros las manos, ¿por qué en vuestros puestos de trabajo, véase cocinas, obradores, carnicerías o pescaderías, o en vuestros vestuarios y baños, no? Bueno, vale, en algunos casos hay unos dispositivos anclados a la pared mugrientos por fuera y bien vacíos, en el mejor de los casos… o en el peor, con unos restos aguados con unos posos plastinosos…

Dado que esto es el principio más básico de lo básico en la higiene, ya ni siquiera alimentaria, he decidido que mi tolerancia hacia este hecho es cero… Que no tienes jabón para lavarte las manos, acta y para los jurídicos… que pasan de sancionar porque consideran que es una minucia, pues bueno… a lo mejor el jurídico de turno debería aprender higiene básica… que solamente les caen 30 euros, pues bueno… Pero es que ya jode, que no clama el cielo, sino que jode, que en algunos sitios me fije que he dicho que no tienen jabón cada dos por tres y que solamente lo pongan, si lo hacen, cuando insisto en el tema… lo que además, me hace sentir más estúpida todavía por el esfuerzo mental que representa mi trabajo en el 85% de las ocasiones…

Y si os dais cuenta, solamente hablo de que tengan jabón, que la batalla para que se use… esa… está perdida de antemano…

Así que si sois de ese pequeño porcentaje que tiene y usa jabón, gracias… de verdad, sin ironía… tachadme de exagerada o loca histérica…  

Y para los que no... pues cagaos en mi familia y en mí, que ya dice mi madre que ella es lavable... pero os dedico este gran vídeo educativo...