En este mes llevamos diez partes médicos de mordeduras de perros. En cuanto llega el buen tiempo y los pueblos se llenan de forasteros y de perros, comienzan a llegar los faxes de los Centros de Salud con las dichosas mordeduras... supongo que habrá gente que si no es mucho no irá al médico, y de esas, no tenemos conocimiento.
Una de las cosas que causan un poco de risa es la raza que dicen que les han atacado o que los propietarios de los perros dicen tener. Supongo que algunos habrán pagado lo que creen que es un bulldog francés y lo que tienen es un chucho amurcielagado, cualquier cánido con ojos claros es un husky y cualquier perro con coletas es un yorkshire terrier. Ojo también con los mestizos que en los partes médicos te encuentras en la raza: mestizo y no sabes si pesa cuatro kilos o cuarenta...
Y los nombres, el de hoy era Hércules y era un minichucho un poco cascarrabias, Chenoa, Bisbal, Rocky, Cheyene, Toro, Batman, Perro son algunos de los nombres que te encuentras en los informes.
A veces, no nos encontramos un perro, ni un gato... hemos llegado a tener partes de animales mordedores de un ardilla, un hurón y hasta de una rata...
Lo de la rata fue hace un par de años y ponía el médico de guardia: Especie: Rata Dirección del propietario: alcantarilla de la calle Nueva esquina con la calle Mayor (o alguna calle similar). Ya me dirás cómo pongo en observación una rata de alcantarilla...
También recuerdo una mordedura de un perro de un circo... algunos idiotas fueron diciendo que la mordedura había sido de un tigre.
Cuando te cuentan cómo ha sucedido el incidente, a veces soltarías un par de collejas al mordido. "Como paseo por el campo y lo veo aburrido tras el vallado le llevé galletas y se las di por la valla y me enganchó los dedos". "Le puse una traca de petardos en el rabo"... Otras veces son accidentes entre niños y cachorrones y muchas veces no ves una razón hasta que ves cómo tratan algunos a sus perros, a base de patadas, atados todo el día con una cadena que no les permite casi tumbarse...
Los peores casos son cuando el perro muerde porque lo atropellan o alguna cosa así porque si muere, le tenemos que cortar la cabeza y mandarla a analizar. Recuerdo un perro atropellado que mordió a su dueño cuando lo intentó coger... está claro que le mordió porque le dolía... el perro muere al poco y le dices al hombre que le tienes que cortar la cabeza y llevártela en la nevera... buagg, obvio la descripción gore de lo que hicimos, pero fue una asquerosidad... la siguente vez, como el perro era pequeño, lo metí todo en la nevera. Y conducir con la nevera de copiloto sabiendo que llevas una cabeza... casi te da por ponerte a conversar... me para la Guardia Civil y fliparían con la nevera, directa al psiquiátrico...
Otra mención merecen las conversaciones de los dueños de los perros, desde poner verde a la persona mordida, a su familia y al médico que da el aviso a preguntarte por las vacunas, desparasitaciones, chips, comida... a hablarte del resto de la familia, de ya que eres veterinario que si puedes ver al abuelo que tose, invitarte a café, considerar que eres un buen partido para su nieto o su hijo, quererte vender o alquilar alguna casa... Incluso llegan a preguntarte si podrías hacer como el encantador de perros... claro, claro, soy como César Millán, no te fastidia...
Está claro que no puedo decir que mi trabajo sea aburrido, qué suerte!!
miércoles, 28 de julio de 2010
martes, 27 de julio de 2010
Increible pero cierto
Nueva remesa de burradas veraniegas... aunque sea increible, todo lo que cuento es cierto. Son recientes, de ayer y hoy:
- Piscina con cloro libre residual por encima de siete ppm y los tranquilones de la piscina pasando como de la mierda de las indicaciones del farma. Con un par de narices ha dicho que no se movía de allí si no se comenzaba a vaciar la piscina para luego rellenar y así diluir el cloro... Lo alucinante es que las madres se quejaban, no del cloro, no, del Farma. ¡Manda cojones!
- Bar de otra piscina, con plazo para que limpiase porque hasta tenía tenedores sucios por el suelo bajo las estanterías... ha limpiado lo que le alcanza la vista desde su tremenda barriga, es decir, ha limpiado de barriga hasta donde le llega el brazo, sin levantarlo mucho. A los tenedores sucios se han sumado cucharas, trozos de pan, botellas vacías... es que debe costar mucho recoger lo que se cae al suelo. Con lo cual, entre polvo, restos variados y demás, a lo mejor, bajo algún estante puede que haya hasta un tesoro.
- Seguimos con más bares... Bar de otra piscina: juran y perjuran que no dan comidas... primero porque no tienen instalaciones y segundo porque no han solicitado esa actividad en Sanidad... pues tienen un pedazo cartel con el menú del día de alucinar... ¿dónde lo preparan? En el almacén donde se guardan los productos químicos de la piscina... al lado de los bidones de cloro y los alguicidas unas freidoras, un hornillo y un microondas... Y se cabrean porque les dices que no pueden cocinar allí que eso no es una cocina que es un trastero de la piscina. El acta es para flipar...
- En otro bar, inicialmente de los de bebidas y cacahues, se han puesto a llorar... llevamos tres semanas seguidas dándoles por saco para que limpien y o bien montan una cocina con su punto de agua, sus fogones, extractores, telas mosquiteras, un suelo que no sea tierra apelmazada, vamos las cositas normales de una cocina o cada vez que lleguemos la comida se va a la basura por las buenas o va a ir con una inmovilización de caballo. Lo nuestro es paciencia y paciencia y lo suyo cabezonería hasta límites inverosímiles. Conclusión, acta y espero que les cierren la cocina. Además del trabajo que nos está dando, el cabreo es importante porque este sitio supuestamente era inspeccionado por un "querido" veterinario compatible que por allí no ha asomado el morro en su vida, por lo que todos los informes sobre la actividad del sitio cuanto menos son sospechosamente falsos. Eso o es que trabajamos en dimensiones diferentes a lo Stargate.
- Para rematar... ratas... ratas que se han quedado atascadas en la peladora de cerdos del matadero... sin comentarios.
Menos mal que todavía flipo, alucino, me sorprendo, me quedo a bolos, no doy crédito, me asombro y me impresiono con lo que nos encontramos cada día. Y lo que ya me empieza a joder y cabrear es que aún digan que soy la mala.
- Piscina con cloro libre residual por encima de siete ppm y los tranquilones de la piscina pasando como de la mierda de las indicaciones del farma. Con un par de narices ha dicho que no se movía de allí si no se comenzaba a vaciar la piscina para luego rellenar y así diluir el cloro... Lo alucinante es que las madres se quejaban, no del cloro, no, del Farma. ¡Manda cojones!
- Bar de otra piscina, con plazo para que limpiase porque hasta tenía tenedores sucios por el suelo bajo las estanterías... ha limpiado lo que le alcanza la vista desde su tremenda barriga, es decir, ha limpiado de barriga hasta donde le llega el brazo, sin levantarlo mucho. A los tenedores sucios se han sumado cucharas, trozos de pan, botellas vacías... es que debe costar mucho recoger lo que se cae al suelo. Con lo cual, entre polvo, restos variados y demás, a lo mejor, bajo algún estante puede que haya hasta un tesoro.
- Seguimos con más bares... Bar de otra piscina: juran y perjuran que no dan comidas... primero porque no tienen instalaciones y segundo porque no han solicitado esa actividad en Sanidad... pues tienen un pedazo cartel con el menú del día de alucinar... ¿dónde lo preparan? En el almacén donde se guardan los productos químicos de la piscina... al lado de los bidones de cloro y los alguicidas unas freidoras, un hornillo y un microondas... Y se cabrean porque les dices que no pueden cocinar allí que eso no es una cocina que es un trastero de la piscina. El acta es para flipar...
- En otro bar, inicialmente de los de bebidas y cacahues, se han puesto a llorar... llevamos tres semanas seguidas dándoles por saco para que limpien y o bien montan una cocina con su punto de agua, sus fogones, extractores, telas mosquiteras, un suelo que no sea tierra apelmazada, vamos las cositas normales de una cocina o cada vez que lleguemos la comida se va a la basura por las buenas o va a ir con una inmovilización de caballo. Lo nuestro es paciencia y paciencia y lo suyo cabezonería hasta límites inverosímiles. Conclusión, acta y espero que les cierren la cocina. Además del trabajo que nos está dando, el cabreo es importante porque este sitio supuestamente era inspeccionado por un "querido" veterinario compatible que por allí no ha asomado el morro en su vida, por lo que todos los informes sobre la actividad del sitio cuanto menos son sospechosamente falsos. Eso o es que trabajamos en dimensiones diferentes a lo Stargate.
- Para rematar... ratas... ratas que se han quedado atascadas en la peladora de cerdos del matadero... sin comentarios.
Menos mal que todavía flipo, alucino, me sorprendo, me quedo a bolos, no doy crédito, me asombro y me impresiono con lo que nos encontramos cada día. Y lo que ya me empieza a joder y cabrear es que aún digan que soy la mala.
domingo, 25 de julio de 2010
Saturada
Con estos calores no me apetece mucho ponerme a escribir, y cuando lo hago, con el ventilador cerca, estoy dándole algo de caña a mi historieta esa que llevo meses escribiendo y que todavía no sé hacia dónde va. Sorprendentemente todavía no la he dejado aparcada.
Es lo "bueno" de mi trabajo; la mayoría de las tardes libres... eso y el estar lejos de casa, fuera de tentaciones como ir a tomar algo con los amigos o ir de escaparates con mi hermana, o ir al cine... además de ahorrar, hace que te busques nuevos entretenimientos "caseros": La Rubia su guitarra y su miniestudio, yo la cocina, el yoga y escribir y los dos, la lectura... menos mal que me topé con un friki al que le gusta leer tanto como a mí.
Ya noto la necesidad sicológica de unas vacaciones; desconcectar del trabajo, que aunque no se crea, me quita el sueño muchos días o que me hace despertar con una pesadilla. Dejar a un lado el matadero, las conserveras, los campamentos, las piscinas y las movidas... este mes está siendo una masacre de actas: actas por guarros, actas por comercializaciones clandestinas, actas por rotura de la cadena de frío, actas por moscas, ... odio el trabajo en verano.
Supongo que de aquí a unos años llegará el punto en que el trabajo me importe una mierda. O quizás no. Creo que debería importarme en su justa medida, pero viendo lo que hay por los sitios que inspecciono... lo de menos es cubrirme las espaldas, que eso ya hace tiempo que aprendí a hacerlo y ya sale por inercia... pero a veces me dan ganas de plantarme en un sitio, echar las manos a las caderas cual jotera y pregonar a los cuatro vientos lo guarruzo que es el sitio ese donde la gente está comiendo, comprando o trabajando.
Es lo "bueno" de mi trabajo; la mayoría de las tardes libres... eso y el estar lejos de casa, fuera de tentaciones como ir a tomar algo con los amigos o ir de escaparates con mi hermana, o ir al cine... además de ahorrar, hace que te busques nuevos entretenimientos "caseros": La Rubia su guitarra y su miniestudio, yo la cocina, el yoga y escribir y los dos, la lectura... menos mal que me topé con un friki al que le gusta leer tanto como a mí.
Ya noto la necesidad sicológica de unas vacaciones; desconcectar del trabajo, que aunque no se crea, me quita el sueño muchos días o que me hace despertar con una pesadilla. Dejar a un lado el matadero, las conserveras, los campamentos, las piscinas y las movidas... este mes está siendo una masacre de actas: actas por guarros, actas por comercializaciones clandestinas, actas por rotura de la cadena de frío, actas por moscas, ... odio el trabajo en verano.
Supongo que de aquí a unos años llegará el punto en que el trabajo me importe una mierda. O quizás no. Creo que debería importarme en su justa medida, pero viendo lo que hay por los sitios que inspecciono... lo de menos es cubrirme las espaldas, que eso ya hace tiempo que aprendí a hacerlo y ya sale por inercia... pero a veces me dan ganas de plantarme en un sitio, echar las manos a las caderas cual jotera y pregonar a los cuatro vientos lo guarruzo que es el sitio ese donde la gente está comiendo, comprando o trabajando.
jueves, 22 de julio de 2010
Y es que siempre es igual, siempre es igual...
... día a día, semana tras semana, el bucle sin fin, la eterna espiral... y yo me repito más que el ajo.
He vuelto a Don Guarro...Caos total, mierda absoluta y aderezado todo con moscas. Y aún me lo rebaten y se excusan... que limpié el martes (si claro, el martes de hace un mes lo menos) y que no tienen tiempo... pues yo no veo que les cunda nada.
Vas andando y se te pegan los pies. Me he subido los pantalones porque en otras zonas chapoteabas. No sé qué diablos pinta un hueso de jamón colgado sobre las freidoras (a lo mejor es para dar aroma de jamón a lo que fríen o para que escurra la grasa que le queda al jamón y rellenar las freidoras, yo qué sé). Y tampoco entiendo por qué los limones y las lechugas se encuentran con las cervezas dentro de un botellero, con su tierrecica y supongo que con alguna hormiguita, haciendo un barrete estupendo que luego se pega a los botellines.
No hay moscas, que va, son imaginaciones mías... pero sobre la mesa de trabajo se estaban dando un festín alrededor de veinte moscas. Menudo engrudo que había sobre la mesa, rico, rico para cualquier bicho y a pesar de eso, en un huequecito entre toda la mierda y trastos que había sobre la mesa, la cocinera preparando la comida (claro que el rinconcito era tan pequeño que se le iban cayendo las cosas al suelo... reconozco que ya harta y asqueada he salido y no he visto si han reutilizado lo que se ha caído... es que si me quedaba seguro que montaba un pollo peor que los de los programas de telebasura)
Y sí, al menos descongelan en refrigeración, pero el lomo nadaba en un caldo rojizo estupendo y la sepia nadaba en líquido lechoso.
Y como siempre, por el suelo cáscaras de huevo, aceitunas pisadas, colillas, migas, palillos, hojas de a saber qué...
Ya sabíamos que la cosa no iba a mejorar y que la limpieza que hicieron hace tres meses no iba a durar para siempre, pero les salvaba de un cierre... lo que me fastidia es que llegaron a limpiar haciendo creer que no saben distinguir lo limpio de lo sucio y que ahora vuelven a poner la misma excusa de siempre... coño, no hay excusas para no limpiar, que es un bar de esos de las tapas grasosas que tanto gustan...
Hay veces que deseo que haya una intoxicación con cagaleras explosivas... y en este sitio, reconozco que me encantaría y así, de una vez por todas, que lo cerrasen definitivamente... eso o que el conato de incendio que tuvieron (por guarros y aceitosos) se hubiera convertido en el destrozo total de la cocina...
Lugar sin solución y ya me rindo... la próxima inspección iré de acompañanta del que me releve y dentro de unos meses, cuando el inspector se rinda volveré a cargar con esta losa y así eternamente, en esta espiral sin fin, hasta que salga de aquí
He vuelto a Don Guarro...Caos total, mierda absoluta y aderezado todo con moscas. Y aún me lo rebaten y se excusan... que limpié el martes (si claro, el martes de hace un mes lo menos) y que no tienen tiempo... pues yo no veo que les cunda nada.
Vas andando y se te pegan los pies. Me he subido los pantalones porque en otras zonas chapoteabas. No sé qué diablos pinta un hueso de jamón colgado sobre las freidoras (a lo mejor es para dar aroma de jamón a lo que fríen o para que escurra la grasa que le queda al jamón y rellenar las freidoras, yo qué sé). Y tampoco entiendo por qué los limones y las lechugas se encuentran con las cervezas dentro de un botellero, con su tierrecica y supongo que con alguna hormiguita, haciendo un barrete estupendo que luego se pega a los botellines.
No hay moscas, que va, son imaginaciones mías... pero sobre la mesa de trabajo se estaban dando un festín alrededor de veinte moscas. Menudo engrudo que había sobre la mesa, rico, rico para cualquier bicho y a pesar de eso, en un huequecito entre toda la mierda y trastos que había sobre la mesa, la cocinera preparando la comida (claro que el rinconcito era tan pequeño que se le iban cayendo las cosas al suelo... reconozco que ya harta y asqueada he salido y no he visto si han reutilizado lo que se ha caído... es que si me quedaba seguro que montaba un pollo peor que los de los programas de telebasura)
Y sí, al menos descongelan en refrigeración, pero el lomo nadaba en un caldo rojizo estupendo y la sepia nadaba en líquido lechoso.
Y como siempre, por el suelo cáscaras de huevo, aceitunas pisadas, colillas, migas, palillos, hojas de a saber qué...
Ya sabíamos que la cosa no iba a mejorar y que la limpieza que hicieron hace tres meses no iba a durar para siempre, pero les salvaba de un cierre... lo que me fastidia es que llegaron a limpiar haciendo creer que no saben distinguir lo limpio de lo sucio y que ahora vuelven a poner la misma excusa de siempre... coño, no hay excusas para no limpiar, que es un bar de esos de las tapas grasosas que tanto gustan...
Hay veces que deseo que haya una intoxicación con cagaleras explosivas... y en este sitio, reconozco que me encantaría y así, de una vez por todas, que lo cerrasen definitivamente... eso o que el conato de incendio que tuvieron (por guarros y aceitosos) se hubiera convertido en el destrozo total de la cocina...
Lugar sin solución y ya me rindo... la próxima inspección iré de acompañanta del que me releve y dentro de unos meses, cuando el inspector se rinda volveré a cargar con esta losa y así eternamente, en esta espiral sin fin, hasta que salga de aquí
lunes, 19 de julio de 2010
La educación se perdió en un ascensor
Viniendo de mi, la asocial perdida, el comentario de hoy es casi contradictorio. Me explico:
Trabajamos en un centro de salud, grande y bastante moderno, en el que se ha construido una nueva ala de consultas que hay que equipar. Como en todos los centros, el mostrador de admisiones e información suele encontrarse lleno de gente pidiendo cita, solicitando un cambio de consulta, preguntando dónde está la consulta de su médico... ¿Cómo demonios puede ser que no haya nadie para atenderles?
Luego los ves pululando entre los pasillos, perdidos y terminan dándome volantes de no sé qué... joer, que soy la veterinaria...
... es que abajo me han dicho que pregunte arriba...
... es que abajo no hay nadie...
... ¿entonces no me puede dar cita para el dermatólogo?...
Son seis personas las que deberían estar abajo, turnándose para desayunos, vacaciones y demás... pues que no, que si solamente está una no atiende porque tiene que coger el teléfono y si están dos, se ponen a cascar entre ellas y se desentienden de la fila... Vamos, que ni a nosotros, que supuestamente somos compañeros nos hacen ni pajolero caso cuando pedimos algo, o en mi caso, ni me saludan cuando entro y digo buenos días (ya me contesto a mi misma, porque sigo diciendo ¡¡hola, buenos días!!! seguido de un ¡¡buenos días!! a los dos segundos porque eso es como la nada, ni eco siquiera) Eso sí, para los regalitos de Navidad o para los cumpleaños en los que hay algo de papeo bien que nos conocen "las simpáticas".
Para alucinar ya, la de hoy... un hombre que termina en mi despacho para ver si yo sé cómo debe colocar los asientos de las salas de espera y si sé cuáles van a ser las nuevas consultas... Pues no, pregunte abajo... Es que abajo no me atienden... ¿cómo que no le atienden?... es que dicen que están muy ocupadas para atender el mostrador... ¿Y que hacen pues?... Han dicho que se van a desayunar...
Con dos cojones, sí señor.
¿Cómo diablos no va a pensar la gente que los que trabajan en la administración son unos vagos?
¿Cómo no se va a pensar que los desayunos son eternos y que siempre está todo el mundo desayunando?
Sé que el trato al público es cansado y agotador, pero ¿qué cuesta decir hola, adiós o un buenos días? ¿Y lo de tratar a gritos a la gente?
Creo que un día de estos, que me sienta generosa, compraré un cargamento de los cereales esos del anuncio que te quitan la cara de estreñida y un libro con ilustraciones en el que Epi y Blas o Supercoco enseñan el hola y el adiós... Mientras tanto seguiré saludando al entrar aunque me tenga que contestar a mí misma:
¡Hola, buenos días!
¡Hola!
Trabajamos en un centro de salud, grande y bastante moderno, en el que se ha construido una nueva ala de consultas que hay que equipar. Como en todos los centros, el mostrador de admisiones e información suele encontrarse lleno de gente pidiendo cita, solicitando un cambio de consulta, preguntando dónde está la consulta de su médico... ¿Cómo demonios puede ser que no haya nadie para atenderles?
Luego los ves pululando entre los pasillos, perdidos y terminan dándome volantes de no sé qué... joer, que soy la veterinaria...
... es que abajo me han dicho que pregunte arriba...
... es que abajo no hay nadie...
... ¿entonces no me puede dar cita para el dermatólogo?...
Son seis personas las que deberían estar abajo, turnándose para desayunos, vacaciones y demás... pues que no, que si solamente está una no atiende porque tiene que coger el teléfono y si están dos, se ponen a cascar entre ellas y se desentienden de la fila... Vamos, que ni a nosotros, que supuestamente somos compañeros nos hacen ni pajolero caso cuando pedimos algo, o en mi caso, ni me saludan cuando entro y digo buenos días (ya me contesto a mi misma, porque sigo diciendo ¡¡hola, buenos días!!! seguido de un ¡¡buenos días!! a los dos segundos porque eso es como la nada, ni eco siquiera) Eso sí, para los regalitos de Navidad o para los cumpleaños en los que hay algo de papeo bien que nos conocen "las simpáticas".
Para alucinar ya, la de hoy... un hombre que termina en mi despacho para ver si yo sé cómo debe colocar los asientos de las salas de espera y si sé cuáles van a ser las nuevas consultas... Pues no, pregunte abajo... Es que abajo no me atienden... ¿cómo que no le atienden?... es que dicen que están muy ocupadas para atender el mostrador... ¿Y que hacen pues?... Han dicho que se van a desayunar...
Con dos cojones, sí señor.
¿Cómo diablos no va a pensar la gente que los que trabajan en la administración son unos vagos?
¿Cómo no se va a pensar que los desayunos son eternos y que siempre está todo el mundo desayunando?
Sé que el trato al público es cansado y agotador, pero ¿qué cuesta decir hola, adiós o un buenos días? ¿Y lo de tratar a gritos a la gente?
Creo que un día de estos, que me sienta generosa, compraré un cargamento de los cereales esos del anuncio que te quitan la cara de estreñida y un libro con ilustraciones en el que Epi y Blas o Supercoco enseñan el hola y el adiós... Mientras tanto seguiré saludando al entrar aunque me tenga que contestar a mí misma:
¡Hola, buenos días!
¡Hola!
jueves, 15 de julio de 2010
La murga diaria
Después de ver ayer una cocina nueva a estrenar, el resto me parece una castaña. No es momento de grandes inversiones en reformas pero hay sitios que no pueden esperar más. También es cierto que son lugares que no se han reformado y siguen con los azulejos de hace cuarenta años rotos, agrietados y descascarillados que ni aunque se limpien quedan apañados.
Mi madre siempre dice que las cosas no hay que comprarlas cuando uno tiene la pasta para ello sino que hay que tener la pasta suficiente para mantenerlas y eso es aplicable a cualquier cosa, desde un coche a una casa, pasando por un negocio.
Pero por aquí hay muchos que piensan que una vez hecha la inversión ya les vale hasta para sus biznietos.
No digo que hagan reformas integrales (a pesar de opinar que lo mejor de algunos sitios sería prenderles fuego y levantarlos de nuevo) pero una mejora de vez en cuando o una pequeña inversión es más que necesaria... y no acordarse del fontanero cuando se revienta una tubería o no acordarse del tipo de las cámaras hasta que el desescarche provoca pequeñas inundaciones. Vamos, lo que se dice un mantenimiento preventivo...
Lo de hoy ha sido el mosqueril total... no sé si habría cuarenta o cincuenta moscas entre la barra y la cocina, pero dos eran unas auténticas petardas y se me paseaban contínuamente por el brazo.
El lugar estupendo (de mal), moscas, paramentos no lisos ni de fácil limpieza ni desinfección, con oquedades, mierda, un lavavajillas con olor a moho que no usaban, trastos que nada tenían que ver con la actividad...
Entre las "peculiaridades" de la inspección, han destacado:
La primera, ya no cocinamos... cuando en los fogones, bajo la rejilla se veían dos caracoles, un trozo de chorizo, restos de cebolla...
Es que preparo la comida para la familia... ¿y para eso necesitan cuatro sartenes y tres cacerolas sobre los fogones, una nevera y tres congeladores llenos de comida? ¿Y para qué ponen cartas con las raciones y platos combinados en las mesas? ¿Y para eso tienen un asador de pollos, que pasa, se comen cinco pollos por cabeza para comer?
La segunda, sí usamos el lavavajillas... ya, y por eso he tenido que hacer fuerza para abrirlo porque las gomas estaban pegadas, y por eso olía a moho que mataba... Ah, bueno, es que lo usamos poco... ya, claro, por eso veo que hay un estropajo y platos secando en una fregadera y ya, ya veo que NO tenéis producto para usar en el lavavajillas... jo, como que está desenchufado.
Depués me decían que no escribiera, que me fuera y que dentro de un mes volviese porque iba a hacer obras... y cuando les pregunto por las obras, me cuentan la milonga de cada inspección, que si panelar la cocina, que si pintar el techo. Ya, pues voy a escribir lo que veo hoy... que no, que no, ven en un mes... Y yo pensando para mis adentros, claro, para daros tiempo a cambiar de nuevo de razón social para intentar desviar la multa... que ya me lo sé, que sería la cuarta vez que me lo hacéis y tranquis que ni me engañásteis la primera ni la segunda, ni la tercera... que ya comienzo a ser perra vieja (otra cosa es el esfuerzo que haga el jurídico de turno para forzar el pago).
De verdad, que coñazo con la misma murga todo el día!
Mi madre siempre dice que las cosas no hay que comprarlas cuando uno tiene la pasta para ello sino que hay que tener la pasta suficiente para mantenerlas y eso es aplicable a cualquier cosa, desde un coche a una casa, pasando por un negocio.
Pero por aquí hay muchos que piensan que una vez hecha la inversión ya les vale hasta para sus biznietos.
No digo que hagan reformas integrales (a pesar de opinar que lo mejor de algunos sitios sería prenderles fuego y levantarlos de nuevo) pero una mejora de vez en cuando o una pequeña inversión es más que necesaria... y no acordarse del fontanero cuando se revienta una tubería o no acordarse del tipo de las cámaras hasta que el desescarche provoca pequeñas inundaciones. Vamos, lo que se dice un mantenimiento preventivo...
Lo de hoy ha sido el mosqueril total... no sé si habría cuarenta o cincuenta moscas entre la barra y la cocina, pero dos eran unas auténticas petardas y se me paseaban contínuamente por el brazo.
El lugar estupendo (de mal), moscas, paramentos no lisos ni de fácil limpieza ni desinfección, con oquedades, mierda, un lavavajillas con olor a moho que no usaban, trastos que nada tenían que ver con la actividad...
Entre las "peculiaridades" de la inspección, han destacado:
La primera, ya no cocinamos... cuando en los fogones, bajo la rejilla se veían dos caracoles, un trozo de chorizo, restos de cebolla...
Es que preparo la comida para la familia... ¿y para eso necesitan cuatro sartenes y tres cacerolas sobre los fogones, una nevera y tres congeladores llenos de comida? ¿Y para qué ponen cartas con las raciones y platos combinados en las mesas? ¿Y para eso tienen un asador de pollos, que pasa, se comen cinco pollos por cabeza para comer?
La segunda, sí usamos el lavavajillas... ya, y por eso he tenido que hacer fuerza para abrirlo porque las gomas estaban pegadas, y por eso olía a moho que mataba... Ah, bueno, es que lo usamos poco... ya, claro, por eso veo que hay un estropajo y platos secando en una fregadera y ya, ya veo que NO tenéis producto para usar en el lavavajillas... jo, como que está desenchufado.
Depués me decían que no escribiera, que me fuera y que dentro de un mes volviese porque iba a hacer obras... y cuando les pregunto por las obras, me cuentan la milonga de cada inspección, que si panelar la cocina, que si pintar el techo. Ya, pues voy a escribir lo que veo hoy... que no, que no, ven en un mes... Y yo pensando para mis adentros, claro, para daros tiempo a cambiar de nuevo de razón social para intentar desviar la multa... que ya me lo sé, que sería la cuarta vez que me lo hacéis y tranquis que ni me engañásteis la primera ni la segunda, ni la tercera... que ya comienzo a ser perra vieja (otra cosa es el esfuerzo que haga el jurídico de turno para forzar el pago).
De verdad, que coñazo con la misma murga todo el día!
martes, 13 de julio de 2010
Un pequeño susto
Que las piscinas entrañan riesgos nadie lo puede negar; desde picotazos de avispas a resbalones, golpes contra el fondo, golpes de calor...
Casi siempre son por culpa del usuario más que por mala instalación. Pero de vez en cuando la culpa no es del usuario ni de las instalaciones, sino de algún incompetente.
No me refiero a socorristas, que bastante tienen que aguantar... desde madres que piden que les vigilen a los niños a propietarios y gestores de piscinas que les piden que las limpien y controlen la depuradora, pasando por calor, adolescentes idiotas, borrachos, putadas como que te tiren la cerveza al agua...
Cuando los pesados de Sanidad decimos que pongan un responsable en la piscina no es para que el ayuntamiento (en el caso de las municipales) ponga al tonto de turno vendiendo los tickets y pasando el cazamariposas para coger avispas del agua. Pedimos que haya alguien con dos dedos de frente y que sepa lo que se trae entre manos (y no cuando mea)... manda narices que se dejen abierta la bomba de succión y abran la piscina...
... niña que se va a dar un chapuzón y al bucear, el brazo es empujado contra el desagüe de vaciado de la piscina. Con la fuerza de succión no puede sacar el brazo y no puede salir del agua. Dos madres intentando sacarla y no pueden y nadie tiene ni puta idea de como cerrar el desagüe... Finalmente, tirando como locas, con esa fuerza que sacas de la adrenalina, consiguen sacar el brazo de la cría morado como si lo hubieran apaleado.
Podía haber sido más si en vez del brazo hubiera sido la succión desde la zona anal, que casos ha habido... espero que con el susto el ayuntamiento de turno y sobretodo el bobo que se dejó abierta la bomba haya aprendido la lección... Cuando somos pejigueros con el tema de rejillas, bombas y desagües no es por tocar las narices.
Casi siempre son por culpa del usuario más que por mala instalación. Pero de vez en cuando la culpa no es del usuario ni de las instalaciones, sino de algún incompetente.
No me refiero a socorristas, que bastante tienen que aguantar... desde madres que piden que les vigilen a los niños a propietarios y gestores de piscinas que les piden que las limpien y controlen la depuradora, pasando por calor, adolescentes idiotas, borrachos, putadas como que te tiren la cerveza al agua...
Cuando los pesados de Sanidad decimos que pongan un responsable en la piscina no es para que el ayuntamiento (en el caso de las municipales) ponga al tonto de turno vendiendo los tickets y pasando el cazamariposas para coger avispas del agua. Pedimos que haya alguien con dos dedos de frente y que sepa lo que se trae entre manos (y no cuando mea)... manda narices que se dejen abierta la bomba de succión y abran la piscina...
... niña que se va a dar un chapuzón y al bucear, el brazo es empujado contra el desagüe de vaciado de la piscina. Con la fuerza de succión no puede sacar el brazo y no puede salir del agua. Dos madres intentando sacarla y no pueden y nadie tiene ni puta idea de como cerrar el desagüe... Finalmente, tirando como locas, con esa fuerza que sacas de la adrenalina, consiguen sacar el brazo de la cría morado como si lo hubieran apaleado.
Podía haber sido más si en vez del brazo hubiera sido la succión desde la zona anal, que casos ha habido... espero que con el susto el ayuntamiento de turno y sobretodo el bobo que se dejó abierta la bomba haya aprendido la lección... Cuando somos pejigueros con el tema de rejillas, bombas y desagües no es por tocar las narices.
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